Justificación

Cactus Azul en su proceso de experimentación en los últimos cuatro años, ha indagado sobre la búsqueda de las posibilidades del movimiento en torno a la acción corporal, fundamentados en la investigación del mundo de la simbología como una necesidad de acercarnos al mundo del inconsciente, de tal manera que el proceso creativo, no solo se subsista con el “Yo consciente”, lo racional.

La investigación permanente nos ha llevado a afianzarnos con las corrientes experimentales del teatro contemporáneo, que rompen con las reglas convencionales del teatro, de esta manera hemos para consolidado un lenguaje de proyección expresiva Total, despertando en el espectador emociones y sensaciones que le permitan compartir e enriquecerse de la vivencia, de ese universo que cuestiona y responde a la sociedad desde lo creativo.

Siguiendo este camino, en el cual creemos, se esboza la nueva propuesta “Edipo, los ojos que no se los llevo el viento”. El mundo de Edipo, es un recurso inmenso, para aproximarnos y comprender el poderoso espacio del ser y el mundo interior; a través del estudio de la “psicología profunda” que indaga Carl Jung, a mediados del siglo veinte XX, y de cuya visión varios artistas, terapeutas, científicos y filósofos se han influenciado, pues su propuesta nos habla precisamente de la conexión funcional entre la estructura de la psique y las manifestaciones culturales, impulsando a incorporar en su metodología, las nociones procedentes de la mitología, la antropología, la alquimia, los símbolos en los sueños, el arte, la religión y la filosofía.

Los contenidos de la psicología profunda estudia la estructura psíquica del ser dividiéndola en tres capas: 1. El Yo, 2. El inconsciente personal, 3. El inconsciente colectivo.

Comprendiendo y articulando estas capas podremos favorecer mucho más el despertar y afinar las percepciones corporales que permitirá la mejor evolución de la proyección del ser expresivo en el actor, estableciendo la relación con el mundo, los complejos y símbolos arquetípicos de Edipo. El hombre que Sófocles nos describe en sus dos obras, para meditar sobre la complejidad del ser, que no está lejos de nuestra realidad, y que se moviliza en cada una de las personas de esta sociedad contemporánea.

A través las herramientas que conduce el arte, se puede compartir creativamente el hablar de nosotros mismos, con un lenguaje que da la posibilidad de en un momento, motivarnos, restablecernos y sentir la comunión, despojándonos de las estructuras que día a día nos atan y que paralizan nuestros sentidos sin permitirnos vivir y gozar plenamente en el medio social.

Es justamente por todo el alcance que tiene los estudios de Jung en torno a la mitología de la cultura griega que nos hemos acercado a los textos de Edipo

Rey y Edipo en Colona, pues nos abren un abanico enorme para entender desde ese conocimiento mítico y simbólico, la problemática que atraviesa el ser, en el mundo contemporáneo.